domingo, 19 de abril de 2015

Un paseo por el Real Jardín Botánico de Madrid

Pasear por el Jardín Botánico de Madrid es algo muy agradable, cada época del año tiene sus encantos y frecuentarlo es saludable y reconfortante; para los que no sepan nada sobre él; habría que hacer un poco de historia y decir que fue fundado por Fernando VI el 17 de octubre de 1755, por lo que este año cumplirá 260 años, su ubicación no era la actual pues se instaló se lo que se conocía como la Huerta de Migas Calientes en las proximidades de Puerta de Hierro y del Manzanares. 




Fue Carlos III, conocido como el Rey - Alcalde el que lo trasladó a su ubicación actual en el  madrileño Paseo del Prado en el año de 1774, siendo inaugurado en 1781 el proyecto corrió a cargo de los arquitectos Francisco Sabatini y Juan de Villanueva. 



Según informa la Web del Jardín Botánico se construyeron tres terrazas escalonadas y se ordenaron las plantas siguiendo el método de Linneo, se construyó también la verja que rodea el jardín, los emparrados y el Pabellón de Villanueva o invernáculo en el que impartió clases el botánico y naturalista español Antonio José Cabanilles y Palop.







Pero dejémonos de historia y vayamos a lo práctico, al Jardín Botánico se llega de muchas formas, pero una de ellas es ir por el Paseo del Prado desde la Plaza de la Cibeles, pasando por delante del Museo del Pardo, ya que una de las entradas Jardín coincide con la entra de Murillo del Museo. También puedes ir desde la Plaza de la Independencia bajando por y pasando por la Real Academia de la Lengua, los Jerónimos y la parte de atrás del Museo del Prado en donde puedes admirar las maravillosas puertas realizadas por Cristina Iglesias que dan entrada a las nuevas dependencia del Museo.








Una vez en el Jardín podrás admirar diversos ambientes, si vas en otoños algunas de las visas que podrás admirar serán estas, hojas secas, y cierta melancolía.. 



En primavera, sin embargo, las flores comienzan a aparecer haciendo las delicias de los visitantes que no dejan de hacerlas fotografías. 









Felipe González donó su colección de Bonsais al Jardín y también puede admirarse si lo recorres en su zona más alta y accedes a la terraza de los Laureles. 












Existe también una estufa en la que pueden admirar plantas más exóticas propias de países más cálidos.




Además suelen organizarse visitas y eventos interesantes que siempre son un aliciente más para visitarlo. Así que manos a la obra... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario